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La Madre nos decía en sus enseñanzas:
"Estamos en bodas, en comparación de lo que el mal
quiere hacernos pasar."
"Vendrá más lo malo que lo bueno; ayudemos a
Dios a evitar lo que viene. Démosle facilidad para que pueda,
con nosotros, arreglar."
Y le respondían sus hijos "Siempre hubo más
malo que bueno; pero se va a arreglar" Y Ella contestaba "Dios
con nosotros, si" Pasaba el tiempo y repetía: "Estamos
en bodas ¿Se va arreglar?"
"¿Y se arregló? decía la Madre
"No ¿Y qué queréis que os diga ahora?:
lo mismo."
Y continuaba así :
"Miren hijos: vendrá un diluvio universal de cuanto
sufrimiento puede haber en la vida; pero en la República
Argentina habrá la tercera parte menos, por el trabajo de
la Regeneración."
"Veréis, oiréis y pasaréis cosas que
nunca habéis visto, oído ni pasado; más malo
que bueno. Ayuden, pues, para dar lugar a Dios a fin de que forme
el manto de la Providencia para vuestra protección."
"El mal quiere sitiarnos, por el hambre y la enfermedad, mandando
las siete plagas de Egipto y todo lo que este a su alcance para
conseguirlo."
"Mucho frió en invierno; mucho calor en verano. Calor
en invierno y frió en verano: Al revés, cambiarán
los tiempos."
"Inundaciones, terremotos, pestes, plagas y cuanto de malo
existe."
"La enfermedad que más vendrá será la
perturbación y la locura; y no son los peores locos los que
están encerrados, sino los que están locos, borrachos
sin beber, con la borrachera del mal que es la peor."
"Démosle facilidad a Dios, con la Fe y la Confianza,
para evitar lo que viene."
"Estamos en el siglo de la cosecha humana; de cuatro partes
tienen que desaparecer tres, segados o vendimiados, con el bien
o con el mal."
"Lo que debemos hacer es estar preparados para la ida. No
me gusta la siega; que lleva a los espíritus envueltos en
el terror y la desesperación, pensad que no suceda. Me gusta
la vendimia, arrancadita la fruta con cuidado."
"Dios los quiere limpios y despejados, cortado el sufrimiento.
El otro quiere la siega, tronchados en catástrofes y desastres.
Esos son los que van con el sufrimiento."
La República Argentina es la tierra de promisión,
por eso Dios quiso que está tierra fuera libre, a dónde
tendrán que venir todos los seres elegidos en está
regeneración, por su adelanto espiritual; pensad que vuelvan
a nuestra misión todos los seres que se han ido y los que
faltan por venir, pues el rebaño que a mí me corresponde,
ya está formado.
"Perecerá la agricultura, diezmada por innumerables
pestes y plagas; los campos no producirán y morirá
de hambre la hacienda. No habrá qué comer y la gente
no se comerán los dineros, pues no habrá que comprar;
más para entonces, los míos estarán en puerto
de salvación, porque si no tienen que comer han de tener
el maná".
"En donde hay agua habrá tierra y donde tierra, habrá
agua; estamos navegando y ésta barca se va a pique."
Y seguía nuestra Maestra explicando así: Después
de haberse desarrollado las inteligencias hasta más no poder,
desaparecerán las 3/4 partes de la humanidad, para empezar
la nueva Era de la vida.
En la República Argentina hay un terreno que será
la nueva arca de Noé, para empezar la nueva era de la vida,
con la parte buena que quedará después de la cosecha
humana. Entonces volverán a existir 3 partes buenas y una
mala, comenzando así la nueva era anunciada por nuestra Madre.
"La maldad no se destruirá, hijos, porque el espíritu
no muere y Dios quiere la regeneración de todos sus hijos,
y mediante el bien irá purificándose poco a poco."
¿ No veis, hijos, que el mal, ayudado por la ignorancia
de la humanidad avanzó demasiado, siendo cada vez más
terribles los sufrimientos que soportan los seres? Por eso Dios
dispone este cambio en la vida.
Os dije que algún día sabréis a que habéis
venido a mí y el por qué me habéis conocido.
Dios quiere la regeneración de todos sus hijos, y así,
yendo y viniendo con el rodar de los siglos se pulirán los
espíritus: De lo último que hemos sido, fango, hasta
llegar a lo Primero, Dios: Todos y todas igual.
Y decía la Madre dirigiéndose a los hombres
"Hijos, con que tendréis que volver a arar y labrar
la tierra como en los tiempos primitivos, eh." Y a las mujeres,
sonriéndoles les dijo, "Y vosotras hijas volveréis
a hilar."
Nuestra Maestra decía, que este continente dónde
estamos, es hoy llamado el Nuevo Continente, que luego será
el viejo Continente: "El viejo continente desaparecido bajo
las aguas, será el nuevo, que algún día tendrán
que descubrir, es decir, la historia se repite."
Los arqueólogos están descubriendo ciudades sepultadas
bajo el mar y en grandes profundidades de la tierra, de antiquísimas
y desconocidas edades que no saben explicarse, lo cual nos lo develó
nuestra Madre.
Lo dicho por la Madre María, también fue motivo
de anuncio de nuestro Señor Jesucristo. "De cierto os
digo que no pasará está generación sin que
todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras
no pasarán y la hora nadie la sabe sino mi Padre. Mas como
en los días de Noé, así será la venida
del hijo de Dios."
Nuestra Madre vino a cumplir su Misión de enseñarnos
la Verdad de Dios: Es una Misión regeneradora del espíritu
de la humanidad: Su Misión ya quedó cumplida, y ahora
le toca al Mesías recoger la cosecha humana de bien para
comenzar la nueva era de la vida.
"Ya vemos cómo anda todo" decía la Maestra:
"Cuando veáis toda clase de sufrimiento, catástrofes
de mar y tierra, crímenes, venganzas, odios y rencores, nación
contra nación, guerra en los hogares, entre matrimonios,
padres e hijos y hermanos, cataclismos de toda clase; os digo que
está próxima la venida del Mesías."
Entonces, ¿Qué podemos esperar? El cumplimiento de
lo anunciado por Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Madre...
Hágase la voluntad de Díos.
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